viernes, 14 de enero de 2011

No hacen falta dedicatorias

Amiga



¡Qué cara tienes amiga! ¿No has dormido nada? Si, se nota mucho jaja. Sí, yo también ando estresada. No vale, lo de la universidad lo entregué todo en diciembre, es otra cosa. Eso mismo. Bueno tú sabes por qué, tú lo conoces… Sí, estoy saliendo con otro muchacho ¡Más bello por cierto! Pero no, no fue por él. Tú sabes por qué vale, tú lo conoces… Espérame aquí.


Te traje una Coca Cola. De nada. ¿Tú ya no fumas cierto? ¡Qué bueno! No, no, el sigue fumando. Allá él. Sí, bueno nos hemos visto un par de veces, lo conocí hace unas semanas. Me lo presentó mi hermana. Es político, de lanzar piedras el 11 de abril. Si, perfecto, lo malo es que no es cariñoso… ¡Hola! ¡Feliz año! ¿Ya llegó la profesora? Vale, ya voy.


¿Qué te estaba diciendo? Aja. Bueno chama, es que ya no puedo vivir para él. Si bueno, nos hemos visto varias veces, tú sabes que no lo puedo dejar solo. Coño, pero imagínate, yo he logrado que se vuelva a encarrilar, si me alejo de él va volver a su vida destructiva. Tienes razón, me comporto como su mamá. Por cierto, a su mamá ayer le dio un ataque epiléptico. Temblaba horrible. Es que con el peo de Chávez no se consiguen las pastillas que ella necesita. Él estaba en la Guaira y la hermana en la universidad, tuve que ir yo a atenderla. Es un desconsiderado, fíjate que llegó en la noche, y no solo tardísimo, si no que llegó reganándome por haber ido.


Ok, pero escúchame un minuto. Escúchame un minuto, amiga. ¡No vale no digas eso! Él no es así… ¿Sabes cuál es su problema? Que no sabe manejar las situaciones. Como cuando se murió mi tía. Él la quería mucho, eso me consta, pero cuando le pedí que me acompañara, le entró el pánico y se fue para la playa con unos amigos. Puede ser, pero no es por egoísta, amiga, tú no lo conoces… No me grites, que voy a llorar. Gracias. Gracias. Está súper bonito este pañuelo ¿Lo compraste en Disney?


Bueno, ¿Y cómo te fue por allá? No, no te estoy cambiando el tema. Quizás tengas razón. Me acuerdo cuando le pedí que me llevara a un concurso súper importante en el que estaba. Ah, si yo te había contado. ¿Sabes lo que hizo? Estuvo todo el dia conmigo en mi casa y media hora antes del evento dijo que se tenía que ir, que no me podía llevar, que tenía un trabajo pendiente para mañana. Tuve que salir de mi casa a las nueve de la noche, vestida como una barbie, e irme en metro. Al rato me enteré que había un Caracas-Magallanes. Él me dijo que no quiso acompañarme porque le daba celos que otros me vieran modelar. Ay amiga, no se que pensar…


Es verdad, eso es lo que necesito. Aunque, bueno, estar con este otro muchacho es como estar sola. Es que él está muy ocupado ¿Te dije que era político? No amiga, es que soltera no puedo estar. Yo creo que necesito tener un hombre a mi lado para ser feliz.

3 comentarios:

  1. Creo que todas alguna vez hemos estado atrapadas en la misma situación. Puede ser un patán, pero lo justificamos y le ponemos unos calificativos que duelan menos, por el miedo a quedar solas.

    Me gustó :)

    PD: la amiga que escucha siempre es invaluable.

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  2. La soledad lleva a cometer infinidad de locuras, entre ellas buscar compañia.

    PD: Me gusta el blog, una exquisita manera de escribir, asi que no me imagino una conversacion contigo. Saludos

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  3. Cada quien escoge...y luego la tristeza.

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